Capítulo 6– El beso del demonio
La fiebre se había disipado. Dimitri Ivanov abrió los ojos con plena consciencia por primera vez desde aquella noche sangrienta en la que había llegado. La celda era fría, pequeña, con paredes de piedra desnuda y una ventana estrecha por donde apenas entraba la luz de la luna. Él se incorporó con cuidado, sus músculos dolían, pero la fuerza latente en su cuerpo volvía a manifestarse. Luego miró a su alrededor como un depredador en territorio desconocido, ya que n