YELENA
Mierda.
¿Por qué hoy?
¿Por qué eligieron precisamente hoy?
Mis dedos se aferraron al mostrador, mis uñas se clavaron en la madera como si pudiera calmar la tormenta que llevaba dentro. El aire aún lo traía... Tristan.
Su aroma se aferraba a todo. A mí. A las paredes. Denso, cálido, imposible de ignorar.
Y ahora estaban aquí.
Justo cuando las cosas entre nosotros... no eran normales. No estaban tranquilas. No eran seguras.
Forcé una sonrisa. No duró. Nunca duraba cuando sentía el pecho as