MARIE
Nuestro festival había comenzado hacía ya treinta minutos... tal vez una hora.
El tiempo transcurría de forma extraña esta noche: lento y rápido a la vez.
Todos miraban constantemente hacia la entrada, esperando, aguardando su llegada...
Mi hermano.
Su Alfa.
No me sorprendía que se retrasara, no cuando ella estaba con él. La mujer que dio a luz a su hijo... la mujer de la que él nunca podía alejarse.
Se retrasaban mutuamente. Siempre lo hacían.
La música seguía sonando, las luces seguían