NYRA
“Mmm… mmm… mmm…”
La música resonaba en mis oídos, pero seguía tarareando, moviendo ligeramente las caderas mientras doblaba la ropa que acababa de recoger del tendedero.
El sol estaba fuerte, lo suficiente como para secarlo todo de un tirón. El aroma a jabón y luz solar impregnaba la tela. Me gustaba ese olor. Me transmitía paz.
La semana pasada había sido tranquila y dulce.
La risa de Claire aún resonaba en mi cabeza, la sonrisa burlona de Lena. Nos habíamos quedado despiertas hasta tarde