YELENA
Había pasado una semana desde el ataque.
Siete días.
Siete largas noches revisando cada sombra dos veces. Despertándonos al menor ruido. Respirando hondo antes de salir, solo para asegurarnos de que no hubiera ningún olor extraño cerca.
Nyra y Evelyn se recuperaban bien. La mejilla de Nyra casi había vuelto a la normalidad, la hinchazón había desaparecido, solo quedaba una leve marca como recordatorio de lo cerca que estuvimos de perderla.
La clínica seguía hecha un desastre, pero poco a