La cena en la casa de Boston transcurría tranquila… hasta que David decidió abrir la boca.
—Bueno —dijo señalándonos mientras dejaba de cortar su carne.—. ¿Ya pensaron cómo se va a llamar el bebé si es niño o niña?
Un silencio cayó sobre la mesa.
Alice levantó la mirada y sonrió con dulzura.
—Quiero un nombre clásico.
—Y yo quiero uno épico —respondí, usando mi tono dramático, el que Alice dice que me sale cuando veo demasiadas películas de acción.
David alzó la mano.
—Propongo Thorbaldo.
Clai