Cuando escuche el timbre abrí la puerta, de inmediato el olor dulce y frío de los lirios blancos me golpeó como un recuerdo que no estaba preparada para enfrentar.
Lirios? firme el recibo de entrega y el joven repartidor se marcho.
Lirios los mismos que Ethan me regalaba cada vez que creía que el mundo era demasiado duro para mí.
Los mismos que dejaba en mi mesa del estudio cuando trabajaba hasta tarde.
Los mismos que me esperaban en Navidad, en mi cumpleaño, incluso en los días sin motivo alg