Hay mañanas en las que uno siente que todo está exactamente donde debe estar… y aun así, algo dentro de ti sabe que algo no está bien.
Alice caminaba por la casa como si cargara el peso de un mundo invisible. Era sutil, tan sutil que cualquiera pensaría que era el embarazo, pero yo la conozco demasiado. Cada pequeño silencio, cada parpadeo demorado, cada respiración un poco más profunda.
La observaba mientras acomodaba muestras de telas en la mesa del comedor. Quería elegir el color final del c