CAPÍTULO 33
BABI
Después de nuestra llegada a Bellagio Harry y yo fuimos alejados del castillo y la civilización, mis dones con el fuego se encontraban en total descontrol y aunque Mabí, las tías y mi madre intentaban ayudarme a controlar el fuego que emanaba de mi cuerpo, era muy difícil.
—Si no calmas tu ansiedad será muy difícil controlar tus dones —comentaba Mabí con seriedad —. El mago rey te ha otorgado más poder del que tu cuerpo puede soportar.
—¿Eso que significa? —pregunte en tono