CAPÍTULO 29
LA MUERTE
BABI
Nuestra llegada a Hartz se dio sin contratiempo, el frio del norte era arrollador, pero la belleza de este pueblo no podía negarse, de alguna manera sentía que me encontraba en casa, sentía que conocía estas tierras, que la nieve que dibujaba el hermoso horizonte no afectaba mi cuerpo.
—¿Estas bien? —pregunto Connor desde la puerta, esperando que bajara del auto.
—Tu hogar es muy bonito, me impresiona la calidez que se siente a pesar del frio.
—También es tu hogar, a