CAPÍTULO 31
EL MONSTRUO
BABI
La noche era silenciosa, aun después de aquella batalla que se había peleado horas antes, la fría brisa proveniente de las tinieblas del bosque recorría el pueblo de Hartz de forma tenebrosa, mientras mi impaciente cuerpo temeroso e impotente miraba desde el ventanal, no podría conciliar el sueño cuando mi amado sobrino se encontraba solo experimentando todo aquello en lo que un día temió convertirse, sin duda Kay sembró dudas sobre aquel ritual y la forma tan con