Amy:
Estupefacta, observo cómo la figura desnuda de Alexis entra en el baño.
Sus heridas hacen que vaya más lento y sus
movimientos son más rígidos que de costumbre, aunque aún hay cierta elegancia en su modo de andar. Incluso después de ese sufrimiento horrible, tiene el cuerpo musculoso, duro y atlético. La venda blanca alrededor de las costillas le realza la anchura de los hombros y la tonalidad bronceada de la piel.
«No se ha opuesto a que me tome la píldora», pienso. Según voy asumiéndo