Amy:
—Estoy preocupada por mis padres— susurro durante el almuerzo.
El detiene lo que estaba haciendo y me mira con los ojos entrecerrados.
—Es cierto que no hablaba con ellos con frecuencia y que no tenía equipo de guardaespaldas, pero cuando pasé más tres días sin regresar a casa, mi casero sabrá que alho anda mal conmigo y los contactará. Quizá puedo llamarlos y…
—No.
Por el tono de voz que emplea, no puedo rebatirle la respuesta. —Yo mismo contactaré con ellos. Me trago mi decepción. —¿Qué