Amy:
Me despierto lentamente, sintiendo el cosquilleo de mi cabello en el rostro, después, el calor del sol en el brazo que tengo destapado. Por un momento, mi mente está flotando en ese limbo suave y cómodo entre el sueño y el insomnio, entre el sueño y la realidad.
Mantengo los ojos cerrados, sin querer despertar del todo, porque la sensación es muy agradable.
Ahora me doy cuenta de que huele a tortitas, olor que proviene de la cocina.
Mis labios se curvan y sonrío. Es fin de semana y de segu