Enzo parecía un loco, con los ojos perdidos y llenos de odio. Alguien gritó mi nombre y él giró la cabeza en esa dirección. Y esa fue mi oportunidad.
Saqué el arma, lo bastante rápido, mientras gritaba:
—¡MATHEUS, AL SUELO!
Él se tiró, y yo disparé.
La bala alcanzó a Enzo en el abdomen, haciéndole gritar y tratar de disparar, pero Alessandro fue más rápido, vaciando el cargador en su dirección. El cuerpo de Enzo se echó hacia atrás, tambaleándose por el impacto hasta caer de rodillas, dejando q