Mundo ficciónIniciar sesión(Alice)
Diogo me levantó en brazos de repente, y no pude contener la risa, rodeando su cuello con mis brazos. Mi corazón se aceleraba solo de sentir su fuerza sujetándome de esa manera, como si yo fuera lo más precioso que jamás había tocado.
Entramos en el dormitorio y él me acostó en la cama con un cuidado







