Vacilaciones de la luna suprema.
—Supremo, esa tortura lo hará muy débil — protestó un lobo anciano. — Debe expulsar el hilo dorado, si nuestros enemigos se enteran de esto, sabrán en qué momento estaremos vulnerables.
—Te aseguro que mi luna es suficiente para gobernar en mi lugar, puede acabar con legiones por sí sola— expuso Elijah con jactancia, presumiendo de su amada. Le quería hacer saber a su tío que Marlen lo podría moler con un solo dedo. — Pero por lo visto, mi pueblo quiere su propia destrucción al dejarse gobernar