Justicia impuesta.
Unos minutos antes...
Plantada en la imponente puerta principal del palacio, donde los guardias protectores de Elijah se yerguían como una barrera infranqueable, Caroline desplegó su aura de ferocidad. Sus ojos de loba feroz parecía desafiar a cualquiera que se atreviera a interponerse en su camino.
Percibiendo un inusual olor proveniente de ella, Roy lo atribuyó a un perfume o crema corporal extravagante que Caroline solía usar; olores que los lobos consideraban desagradables debido a su olfat