Cuando el peligro acecha.
Marlén apretó los labios mientras visualizaba el lugar, sintiendo que algo le ardía dentro del pecho. Experimentaba la misma desilusión que alguien que ha sido traicionado por la persona a quien más ha amado, pero trató de disimularlo y poner su mente en blanco.
«No debe dolerme, ella es su amante», se convencía a sí misma de que eso que estaba sintiendo no era real.
Mientras avanzaban hacia la casa de la chica, se quedó asombrada al descubrir que, a diferencia de las casas que rodeaban la mans