Liam Jones.
Brad se presentó a mi oficina un día cualquiera, como solía hacerlo desde hacía cierto tiempo.
Yo apenas lo miré. Estaba sumido en mis pensamientos, y no eran en absoluto agradables.
Hablamos de cosas triviales, como el clima y los últimos deportes, pero algo en su mirada me hizo sentir que había más de lo que parecía.
Noté que Brad se puso serio. Me miró directo a los ojos y dijo: —Liam, no quiero ser entrometido, pero…. —Su tono me hizo ponerme a la defensiva.
No necesitaba consej