Ava Davis.
No entiendo por qué la vida insiste en mofarse de mí.
Una de las cosas que pensé al casarme con el Alfa Liam fue que, finalmente, hasta allí llegaba el ciclo de maltrato.
Por fin había escapado de mi madrastra, de sus críticas crueles y su desprecio constante.
Sin embargo, pronto me di cuenta de que solo había cambiado de acosador.
—¡Estúpido Alfa! –pensé con desdén mientras lo miraba dormir.
Fui una tonta al saborear la gloria de un falso reconocimiento.
Recuerdo el bochorno,de