76. Eres más fuerte que eso
76
Eva
Cuando Sofía me soltó, sentí que mis piernas temblaban, pero antes de que pudiera derrumbarme, Cedric me sostuvo. Me abrazó fuerte, como cuando estábamos y yo era la valiente en esos casos, pero él sabía que por dentro me estaba rompiendo.
—Shhh... —susurró junto a mi oído—. Ya no estás sola, ¿me oyes? Estoy aquí, y no me pienso ir.
Hundí la cabeza en su cuello, dejando que por un segundo el peso del mundo cayera sobre sus hombros. Cedric, el que siempre tuvo una sonrisa, ahora me habla