75. Heno, besos y ensombrecimiento
Josephine y Malcolm tuvieron intimidad tres veces más esa noche, ya que no pudieron saciarse el uno del otro con un solo encuentro. Eran horas de la madrugada en ese momento, posiblemente las cuatro de la mañana, y solo fue entonces cuando Malcolm finalmente pareció satisfecho.
Josephine permanecía tendida sobre el heno, agotada y maravillada a partes iguales. Jamás hubiera imaginado que su cuerpo pudiera responder así después de tantos años, ni que el deseo por Malcolm seguiría siendo tan inten