162. El mensaje nocturno
Zacary se deslizó silenciosamente por las calles familiares del Distrito de las Sombras, manteniéndose en los lugares que no había mucha luz y evitando las áreas donde los lobos borrachos podrían estar buscando problemas como siempre hacía cada vez que salía a esas horas. Durante estos años, había memorizado cada callejón, cada ruta segura, cada lugar donde podía moverse sin ser detectado.
Al llegar a la casa de Gael, utilizó el código de golpes que habían desarrollado para las comunicaciones no