483. El primer apego.
Narra Dulce.
Nunca nadie me había mirado de esa manera, y juro que lo siento en la piel antes de darme cuenta en la mente, como si esos ojos supieran dónde tocarme sin mover las manos, como si pudieran leerme el corazón y al mismo tiempo desarmarme en pedazos; y yo, que siempre pensé que era intocable, que podía jugar con cualquiera sin dejarme atrapar, ahora estoy acá, pegada a ese hombre que tiene el doble de mi edad pero que me envuelve como si siempre hubiera estado esperándome, como si tod