Capítulo 78. Digno de ellos.
El murmullo de las apuestas crecía al ver a otro contribuyente a dejar al invicto de nuevo en la cima, los billetes pasaban de mano en mano, y en el centro de la jaula iluminada, Johan giraba lentamente los hombros, ajustando la respiración.
Frente a él, Ulric Müller, uno de los hijos bastardos que Alvin no se dignó a reconocer sacudía los músculos. Todos lo catalotaban como martillos. Esa mandíbula cincelada se torcía con la sonrisa arrogante que compartían casi todos los de su linaje.
—¿Listo