Capítulo 57. Rayo de vida.
Vito la acompañó hasta su casa, y en cuanto fue al baño agradeció que su período hubiese acabado. Tal vez ahora podía ser menos tonta, pensando cosas que no debía tener importancia.
Revisó los informes que le envió su amigo sobre la apuesta que había hecho al comprar acciones y, aún con el enojo que tenía, una sonrisa nació en sus labios. No dudó en festejar con su amigo a quien le saltó a los brazos luego de mostrarle.
—Si esto sigue así— se trabó su comentario. —Si esto continúa de esta man