Capítulo 278. Zona oscura.
En el aire, uno de los helicópteros ascendió con un grupo que, por petición de Aranzu, buscaba entre el desastre. Pero Catrina no estaba por ningún lado. Nadie sabía nada, y no había tiempo para quedarse a buscarla.
—Aparecerá— destacó Raúl hacia la rubia que se negaba a sentarse.
—Sé que sí— contestó la Demon con la mano sujeta a un tubo de acero que usaba para sujetarse, mientras sus ojos seguían sobre todo el caos en el área de la que se alejaban.
Claro que lo sabía. Era justo el problema