Capítulo 268. Decisión difícil.
No sólo se trataba de la masacre de desconocidos, los cuales estaban destrozados en el suelo. Porque en ese mismo estado se encontraban sus hijos.
Su estado era fácilmente deducible, porque la sangre que Vladimir tenía encima no sólo era ajena. La herida que Asher sujetaba ligeramente con su brazo tampoco se veía bien. Respiraban, pero ya no estaban de pie, y menos se encontraban conscientes. Al menos no para frenarse a sí mismos.
Sus cuerpos ya no estaban diseñados para seguir… y aun así pare