Capítulo 264. Indómito.
Desde otro ángulo, continuar el camino para Adrián era ver el bosque que se abría en una nube oscura, la cual impedía que se olvidara de la ceguera que los cubría. Pero eso no lo frenó, fijándose en el ángulo de la montaña. Mientras a Marcelo le tocaba escalar, ahora Adrián debía tener aún más prudencia, porque no había solo un sistema conectado a sensores que enviaban un alerta de presencias dentro del límite marcado, sino que un ruido causado por un paso mal dado sería detectado por el olfato