Capítulo 245. Aceptación.
—¿De dónde salió todo esto?— increpó Bishop.
—Falacias. Es lo que son —peleó el jefe de gabinete. —No crean, señores. Solo nos está haciendo dudar de nuestra capacidad para...
—Para entender que peleas porque eres uno de los que ha hecho todo esto posible —lo encaró Salomé. El silencio reinó por completo en la extensión donde el ruido de clics era todo lo que quedaba. El sujeto trató de hablar, rió y luego mostró su indignación. —Quién iba a sospechar de usted, ¿verdad, Norman? Alguien con más