Capítulo 188. Débil cachorro.
Edser trató de hablar. No logró ni un sonido. Solo un gemido roto que hizo temblar las manos de su madre. Valente mostró la cuchilla que le quitó a Thaily. No la alzó. No la presionó de inmediato. La deslizó. Lento. Muy lento. Desde la cadera hacia arriba, dibujando una línea precisa en el costado de Edser sin aún romper la tela que cubría la piel.
—Mírame. —Le ordenó al hombre herido que temblando soltaba hilos de sangre por la boca.
Cuando Edser intentó cerrar los ojos, Valente le enterró el