Capítulo 135. Elegancia intimidante.
En ocasiones Johan prefería perderse algunas cosas cuando de su hermano se trataba, aunque eso no eta posible ahora que era parte de su compañía en San Francisco.
El chico presumido que lo hacía sacar excusas ingeniosas se había convertido en un hombre que aprovechaba las oportunidades que se le presentaban para que otros hicieran cosas para él. Ni siquiera tenía que pedirlo, ellas sola lo ofrecían cuando él sugería la imagen incapaz, aunque fuese una mentira.
Su físico podría ser la motivació