Capítulo 11. Jaula con diamantes.
Salomé no tenía nada contra nadie, pero después de escuchar a Zadye decir semejante estupidez, su noche empeoró de forma irremediable.
—¿Tenía que fijarse justo en ese… sujeto? —preguntó al entrar en su dormitorio.
—Sabes cómo es —replicó su hermana, reparando en su aspecto—. Le gustan las cámaras, y con un Crown eso queda asegurado. Las mujeres de esa familia se mueven en ese estilo de vida. Tendría la vida resuelta.
—Bien por ella entonces —se quitó la horquilla y la dejó sobre el tocador.
—L