*Tyler*
Nos montamos en esas barcas mientras ella miraba a nuestro alrededor, como asegurándose de que nadie nos escuchaba, ella suspira y se relaja.
— Lo siento —me mira algo cortada y cabreada.
— ¿Me piensas contar ahora qué pasa? —pregunto histérico.
— Sí…
— Bien, pues te escucho.
— Te parecerá una locura y si después de esto quieres dejar de verme o hablarme puedes hacerlo de todas formas, nos conocemos de hace menos de veinticuatro horas.
— Te sorprendería las cosas