Liah
Rayos, mi cabeza, me toco la nariz y estoy sangrando. Me tomo un analgésico y trato de calmar un poco el dolor. Siento la puerta y me levanto como puedo del dolor que tengo.
—Demetry, ¿qué haces aquí? —Está muy molesto —¿Te pasa algo? Te ves alterado.
—Tú no tienes la culpa de nada, — me tomo por los brazos — . Perdóname.
—No entiendo qué te pasa.
—Me pasa que mi hermano es un desgraciado, — ¿qué? —Se aprovechó de toda la situación y la más perjudicada eres tú.
—Explícame.
—Leandro, estab