Leandro
Estoy alucinando, el viaje me afectó, la comida, lo que sea, ¿enamorado? No. La observo, ¿o sí? ¿Será que si me enamoré de ella? No, no me pude enamorar de una mujer que ama a mi hermano.
—¿Por qué me quieres encerrar como los demás?
—No me digas eso. No quiero encerrarte, pero quiero que estés sobria para conocer el resto. —Me abraza y me besa.
—Dame otro paseo, no seas gruñón.
—Eres más habladora, tomada que sobria, lo tendré en cuenta para la próxima.
—¡Que no estoy tomada! Me caes m