Leandro
Estoy nervioso, molesto, furioso, angustiado, una semana y todo es un desastre.
—¿Sigues alterado?—Entra Nio a la oficina.
—Aún faltan cosas por hacer, y la presumida juró no abandonarme, y ¡ni un puto mensaje, una llamada!
—¿Hablas de la publicista? Pero sí nos ha enviado todos los planes, invitaciones, trabajo y todo el paquete.
—Pero no me ha hablado. No puede mandarse sola. ¿Sabes si va a estar en el evento?
—No lo sé.
—Seguro tiene un compromiso más importante, y nos dejará tirados.