Adoratta
El pasado regresa en forma de personas indeseables y hace sangrar de nuevo las heridas ya cicatrizadas…
No soy consciente de estar llorando hasta que Marco seca mis lágrimas. Percibir el odio que desprende mi propia madre hacia mi se siente peor que cuando estaba en el burdel. Una sensación de asfixia me genera un desagradable mareo que me hace tambalear y Marco lo distingue también. Me sostiene, pero aun así no me encuentro a salvo porque a quien tiene aprehendido del brazo Amara es a