Adoratta
El dolor de no ser quien el desea me ataca, pero en el fondo es liberador…
Me mira con expresión cansada, dolida. Le sonrío con los labios nada más, no quiero pelear con él. Ya escogió y me toca ser lo que al principio me dijo que sería. Es un hombre extraño por la vida que ha tenido así que, no lo culpo, pero tampoco me romperé la cabeza preguntándome que pasará o, lo que hará él al respecto.
—Adoratta —me llama cuando paso por su lado. No me toca —. He sido un idiota contigo y quiero