Marco
A veces, la sola mirada presiona más que las palabras…
El minuto de silencio en el salón dura mas de sesenta segundos o, por lo menos eso es lo que parece mientras esperamos que se cierre la maldita sesión. Debo hacer tantas cosas que, continuar aquí me parece una perdida total de tiempo, pero solicitar retirarme lo verían como una falta y no deseo imponerme, al menos no por ahora.
Paco De Luca golpea la mesa con el mazo de madera, un sonido seco que pone fin a la disputa por ahora.
—La s