Me senté en el mueble en el que me encontraba viendo el partido de fútbol que aún seguía siendo transmitido. Tomé el control y lo apagué dubitativo. ¿Que hacia Scarlet en aquel hotel de lujo? Con impulso me levanté decidido.
—Voy de inmediato para allá. Puedes irte a descansar.
El guardaespaldas se plantó frente a mí con resolución, su actitud me tomó por sorpresa.
—Lo siento señor, pero yo lo acompaño.
Tuve un mal presentimiento.
—No es necesario, por Dios, es mi novia, puedo ir por ella y acla