Dentro de cuatro días partiríamos a Bélgica. Nuestros padres ya se encontraban allá, agilizando algunos inconvenientes y detalles del lugar en vista de que el bosque azul es resguardado como un gran tesoro, obtener los permisos para realizar la ceremonia allí nos había costado, pero gracias a que mi padre tiene numerosas amistades logramos que nos concedieran al menos dos horas. Ansiaba ver el rostro de Fiorella cuando se diera cuenta del lugar que escogí para terminar de sellar nuestra relació