—Por favor...no me preguntes nada, no ahora, ¿sí? además, no puedes venir conmigo, hoy es tu noche, créeme nada me habría encantado más que estar contigo —sus ojos brillaron.
—Puedes hacerlo, tan solo una hora Scarlet, me acompañas a la gala una hora y luego puedes partir, el jet de la familia está disponible, el piloto te llevará a donde le digas —negó con impotencia.
—No puedo, debo partir de inmediato...un taxi viene por mí en cinco minutos, apenas podré tomar mi pasaporte —resoplé molesto.
—