Allí estaba, parada frente a mí.
No era la misma, que va, esa mujer era otra. Había cambiado de forma radical, se le veía mas mujer, su cabello lo tenía más largo, tan rubio como siempre y perfectamente peinado. Vestía de manera elegante y sexy, estaba más hermosa que nunca. Mis ojos no daban crédito a la m*****a bruja parada allí, con rostro de asombro, tal vez era una pesadilla. Detrás de ella, dos hombres vestidos de traje, con caras de guaruras prepotentes y cuando se dirigió a ellos me lo c