Doria llevaba una maleta en sus manos, y la dejó en el suelo, cuando corrió a acercarse a Lana
—¡¿Cómo estás, pequeña?! ¡Mírate! Demacrada, y débil, ¿Qué te hizo la bestia de Aaron Greene?
—M hermano no hizo nada.
—No estoy hablando contigo
—¡Cállate, madre! Te prohíbo que hables así a Larissa, ella es hermana de Aaron, mi amiga y mi hermana.
—¡Ella es solo una arrimada en esta casa! No olvides tu lugar, Larissa, esta casa es de la señora Greene, y mi Lana lo será, pues ya lleva al heredero