Cuando Aaron y Larissa llegaron a ese lugar, ella miró alrededor, era como un lugar abandonado de la mano de Dios, tan pobre, como ella nunca conoció, Larissa provenía de una familia muy humilde en el pasado, pero nunca de ese alcance.
Aaron la llevó hasta una gran carpa, él fue el primero en entrar, Larissa sintió la mirada de todos sobre ella.
Al entrar, Larissa miró con ojos severos a esa mujer, tenía las manos sobre el pecho de su Archi, sintió como si la sangre se le quemara, pero, luego,