El día de la fiesta de los nobles, estaban listos para acudir, cuando Aaron vio a Lana no pudo tener ojos para nadie más, ella era tan hermosa para él, con sus largos cabellos rojizos y su vestido elegante, azul celeste, ellos se adelantaron al auto y cuando Larissa bajó, y Alex pudo verla le pareció tan bella como una mítica ninfa, le prestó su brazo, ella lo tomó, yendo a su lado.
Pronto, llegaron a la villa del conde Federico de Esla, la villa era espectacular y hermosa, con jardines verdes,