(JHAZLYM ESCOBAR)
«Ese día mi cabeza dolía muchísimo, no podía creer lo que acababa de hacer, decirle la verdad a Gino, jamás creí que sería suficientemente fuerte para decírselo, jamás lo imagine.
Pero ya las cosas estaban hechas ¿no?
Ya todo estaba dicho, estaba finalizado o al menos eso es lo que creí, lo que imaginé, pero todo estaba saliéndose de control, mis sentimientos seguían siendo los mismos, excepto por algo, que había empezado a odiar a Gino.
Él cada vez más, me hacia la vida im