(JHAZLYM ESCOBAR)
—¿Te apetece comer algo? —la pregunta de Glenda la hizo mover la cabeza en un par de negativas, exhalando segundos después unos cuantos suspiros—. Bueno, yo sí.
Y se levantó del sofá que estaba al lado de Jhazlym, caminando hacía la cocina, la pequeña solo se acercó hacía el baño para hacer eso que necesita: lavarse la cara. se miró al espejo haciendo un pequeño gesto de lastima antes de exhalar un suave suspiro antes de morderse los labios y volver a lavarse la cara. Pudo ve